Tras el fallecimiento de una persona inevitablemente deben de realizarse una serie de trámites y gestiones. En ocasiones, el fallecido dispone de un seguro de decesos que se encarga de los trámites, pero en otras muchas ocasiones, no se dispone de dicho seguro por lo que son los familiares quienes se encargan de todos los trámites. Por ello, es importante conocer lo más importantes.

  1. Certificado de defunción

En primer lugar, es imprescindible obtener el certificado médico de defunción. Será expedido por un médico, y se presentará en el Registro Civil dentro de las 24 horas siguientes al fallecimiento, donde se indicará la fecha, hora y lugar del fallecimiento.

Por regla general, de esta gestión se encargará la compañía de seguros o la funeraria, en caso de contratar sus servicios.

Una vez inscrito el fallecimiento en el Registro Civil se expedirá la licencia para el enterramiento. Así mismo, es un certificado imprescindible para realizar otros trámites, como solicitar una pensión de viudedad u orfandad, por lo que es aconsejable solicitar más de una copia del certificado de defunción.

2. Certificados de Actos de Últimas Voluntades

A efectos hereditarios es imprescindible conocer si el fallecido ha otorgado o no testamento.

Se puede solicitar transcurridos quince días hábiles desde el fallecimiento. En el certificado se indicará si existe o no testamento, y si existen testamentos anteriores que han sido revocados.

Si ha otorgado testamento, se indicará el nombre del notario donde se otorgó, para que los herederos puedan solicitar copia del mismo. Tal y como indicamos en el siguiente post: “¿SE PUEDE IMPUGNAR EL ÚLTIMO TESTAMENTO PARA PREVALENCIA DEL TESTAMENTO ANTERIOR?“, en el caso que existan varios testamentos será válido el último de ellos.

En caso que no exista testamento, los herederos del fallecido deberán tramitar un expediente de declaración de herederos abintestato. Este trámite se realizará ante Notario, nombrándose los herederos del difunto en el Acta de declaración de Herederos, según lo estipulado en la ley aplicable y siguiendo un orden de parentesco. Habrá que presentar DNI del fallecido, certificado de defunción, certificado de últimas voluntades, y libro de familia.

A la firma de la escritura deberán comparecer los familiares con derecho a la herencia. Es importante recordar que en este momento no se produce ningún reparto de bienes sino que se designan quienes son legalmente los herederos que tienen derecho a la herencia del fallecido.

3. Certificado de contratos de seguros de cobertura por fallecido

Se deberá solicitar el certificado de contratos de seguros de cobertura por fallecimiento, a fin de conocer si la persona fallecida tenía contratado algún seguro de vida o accidentes. En caso de solicitarse presencialmente se puede solicitar en el mismo modelo que el certificado de actos de últimas voluntades.

4. Abono de impuestos

En el plazo de seis meses desde la fecha del fallecimiento se deben liquidar los siguientes impuestos:

  1. Impuesto de sucesiones. Deberá presentarse aunque el fallecido no tenga ningún bien o derecho que trasmitir.
  2. Impuesto sobre el incremento de los Bienes de Naturaleza Urbana (plusvalía municipal). Deberá de liquidarse en el caso de recibir bienes inmuebles.

El plazo de seis meses podrá prorrogarse hasta un total de doce meses, debiendo de indicarse en la solicitud el valor aproximado de los bienes y los motivos por el que se solicita la prórroga. Dicha solicitud deberá presentarse dentro de los cinco primeros meses del plazo de presentación. Así mismo, en caso de concederse (bien por resolución o por silencio administrativo positivo) se tendrán que abonar los intereses de demora correspondientes desde la finalización del primer plazo de seis meses.

5. Aceptación y adjudicación de herencia

Finalmente deberá aceptarse o renunciarse la herencia, si bien este trámite puede hacerse de forma conjunta o incluso previa al abono del impuesto de sucesiones.

Una vez obtenido el testamento o la declaración de herederos el siguiente paso es la partición de la herencia. Hasta entonces no se podrá sacar ningún dinero ni vender en escritura pública ningún inmueble registrado a nombre del fallecido.

La aceptación y adjudicación de herencia se podrá hacer judicialmente o ante notario en escritura pública.

La repudiación (renuncia) de la herencia debe hacerse de forma expresa y en escritura ante un notario en el procedimiento judicial en caso de haberse instado. Es muy importante conocer que la repudiación y aceptación de una herencia son irrevocables, por lo que una vez se otorgan no puede deshacerse.

Dicho trámite no está sujeto a plazo alguno, si bien desde IBERUM Abogados recomendamos que se realice cuanto antes, a fin de evitar futuros problemas, como puede ser por confusión de patrimonios, enquistamientos entre herederos o cualquier otro incidente.