LA FASE DE EVALÚO EN LA PARTICIÓN DE LA HERENCIA JUDICIAL

LA FASE DE EVALÚO EN LA PARTICIÓN DE LA HERENCIA JUDICIAL

¿En qué consiste el evalúo de la herencia?

Tras la concreción del inventario y la determinación de los bienes de la herencia, debe iniciarse la importante y no siempre sencilla fase de evalúo. Tiene por objeto la asignación de un valor económico a los bienes que componen la herencia, siendo la segunda de las fases del proceso hereditario. Después, se procederá a su reparto y adjudicación. 

Esta asignación o tasación podrá realizarse por el que lleve a cabo la partición o bien por peritos tasadores o entidades especializadas. Con carácter general se tomará el valor de mercado de los bienes que forman parte de la masa hereditaria. 

Actualmente, no se discute cuál es el momento que debe tenerse en cuenta para realizar la valoración de los bienesque forman parte del inventario, ya que es el de la partición y no el del fallecimiento del causante. Esto encuentra su razón de ser en que el proceso hereditario puede dilatarse en el tiempo y, durante ese periodo, el valor de los bienes puede sufrir importantes modificaciones. 

En este sentido, la Sentencia del Tribunal Supremo número 604/2009, de 17 de septiembre, señala que “… la fecha en que se hace la valoración debe ser la de la partición y consiguiente adjudicación, no en fecha anterior…”. 

Así se encuentra regulado en el Código Civil, que en su artículo 1045 establece que “No deberán traerse a colación y partición las mismas cosas donadas, sino su valor al tiempo en que se evalúen los bienes hereditarios. El aumento o deterioro físico posterior a la donación y aun su perdida total, causal o culpable, será a cargo y riesgo del donatario”. Incluso permite el artículo 1074 CC la rescisión de las particiones cuando los bienes hubieran sufrido lesiones por valor superior a la cuarta parte de estos tomando como referencia el momento en el cual hubieran sido adjudicados. 

En definitiva, existe consolidada jurisprudencia del Tribunal Supremo, entre las que destaca la Sentencia 954/2005, de 14 de diciembre, que sostiene que la valoración de los bienes que forman parte de la operación particional debe referirse al momento de la liquidación. Del mismo modo, la Sentencia 750/2005, de 21 de octubre, argumenta que se debe “… aproximar el momento de valoración al de la liquidación y pago, para expresarlo en unidades monetarias de tal momento”.

En otro orden, siempre se recomienda consensuar entre los herederos los bienes cuyo valor no se discute y, así, dejar en exclusiva a criterio del perito tasador los controvertidos, con lo que se evitan nuevos gastosEn Iberum Abogados somos expertos en herencias, con una dilatada experiencia en procesos hereditarios, tanto judiciales como extrajudiciales. 

Tacuara Casares Martín

Reclamar los daños ocasionados por la nevada Filomena

Reclamar los daños ocasionados por la nevada Filomena

En caso de haber sufrido daños ocasionados por la nevada Filomena puede reclamar una indemnización. El tipo de daño ocasionado y el momento en el que se haya producido, determinará quien responderá de dichos daños.

1. Según cuando se produzca el daño

El Consorcio de Compensación de Seguros (CCS), dependiente de Economía no indemniza de los daños causados por la nevada, pues las nevadas no se encuentran incluidas en la relación de los riesgos extraordinarios que indemniza el CCS.

Por tanto, será el propio seguro contratado individualmente quien responda de los citados daños, dependiendo de las condiciones contratadas.

Ahora bien, el CCS puede declarar que se trata de un riesgo extraordinario y en ese caso sí responderá directamente el Consorcio y no la aseguradora.

Así mismo, el Consorcio de Compensación de Seguros indemnizará directamente los daños ocasionados por el agua tras el deshielo de la nevada. Dichos daños se producirán, generalmente, en el hogar, en edificios o comercios por desprendimientos o filtraciones de agua.

En los casos de daños por viento, los asegurados deberán dirigirse a sus entidades aseguradoras directamente, si bien el CSS a reembolsará a las aseguradoras las indemnizaciones que éstas hubiesen anticipado en el caso que el viento haya superado los umbrales establecidos, si bien será una cuestión interna entre la aseguradora y el Consorcio.

2. Según el tipo de daño

Si resbalamos en la calle y nos lesionamos, responderá nuestro seguro de salud.

Lo mismo sucede si tenemos un accidente con nuestro vehículo a causa del hielo o de la nieve acumulada en la carretera o en la calle. También ante posibles desperfectos en nuestra vivienda por culpa de la acumulación de nieve (si bien dichos daños los cubrirá el CCS si se producen debido a las filtraciones de agua ocasionadas por el deshielo como hemos indicado anteriormente).

En tales caso, la póliza, el contrato entre la aseguradora y el asegurado, es la que determina las condiciones para determinar la indemnización.

2.2 ¿Qué ocurre si mi vehículo se ha quedado atrapado bajo un árbol por la nevada?

En el caso que su vehículo haya sufrido daños por desprendimientos de árboles ocasionados por la nevada, tendrá derecho a una indemnización.

En primer lugar hay que determinar la titularidad de dicho árbol. Si éste es de titularidad pública hay que reclamar al Ayuntamiento o, en su caso, a la Comunidad Autónoma.

Si se trata de un árbol ubicado en una comunidad de vecinos o un ente privado, habrá que reclamar los desperfectos directamente al dueño del mismo.

El proceso de reclamación puede efectuarse directamente a través del seguro en el caso que se tenga un seguro a todo riesgo o, en el caso de seguro a terceros siempre que se haya incluido la opción de reclamación de daños.

En cualquier caso, es importante hacer fotografías para demostrar el origen de los daños causados.

Aspectos básicos de la lotería de navidad

Aspectos básicos de la lotería de navidad

La lotería de navidad es una de las tradiciones navideñas que más expectativas y alegrías puede deparar en los hogares españoles. Sin embargo, en no pocas ocasiones puede ser también objeto de disputas. Por ello es importante conocer las siguientes notas esenciales.

¿Qué debo tener en cuenta si juego un décimo compartido?

Es importante conocer que los premios de lotería lo son al portador, esto es, que el premio lo recibe quien lo tiene en su poder.

Por ello, en caso de problemas, es necesario que previamente se haya documentado quienes son las personas que han jugado dicho décimo conjuntamente. Para ello no existe una regla específica, existiendo múltiples formas de acreditarlo. La forma más habitual y segura es fotocopiar el décimo con los datos y firma de los que juegan, indicando el importe de cada uno. También se pueden usar métodos más modernos, como a través de un grupo de Whatsapp, eso sí, siempre indicando claramente los datos de quienes participan. Así mismo, en la actualidad existen aplicaciones móviles oficiales que facilitan el juego compartido con todas las garantías, si bien habrá que asegurarse previamente de la fiabilidad de la aplicación elegida.

¿Cómo tributa?

Desde el 1 de enero de 2013, s los premios de Loterías y Apuestas del Estado tributan con un gravamen especial.
Están exentas del gravamen las siguientes cuantías de premio:
      Para los premios derivados de juegos celebrados antes del 5 de julio de 2018 la cuantía exenta será de 2.500 euros.
      A partir del 5 de julio de 2018, incluido, la cuantía exenta será de 10.000 euros; de 20.000 euros para los premios derivados de juegos que se celebren en 2019; y para los premios que se celebren a partir de 1 de enero de 2020 la cuantía exenta será de 40.000 euros.
Los premios superiores a estas cuantías tributan respecto de la parte que exceda de las mismas.

Si el premio es compartido, a la hora de cobrarlo, es importante que se identifique a todos los que comparten el premio para que el posterior reparto no se considere donación a efectos fiscales, y quede sometido a ese impuesto.

En el caso de que una sociedad gane un premio no se aplicará el límite exento, debiendo de incluirse la totalidad del premio directamente en la base imponible del Impuesto de Sociedades, descontándose la retención que les hayan practicado.

Décimos estropeados

Los premios rotos o estropeados pueden dar problemas de cobro, dependiendo de la gravedad de la rotura. En el caso de que el premio esté deteriorado, Loterías del Estado deberá autentificarlo. Para ello, analizarán el décimo y en caso de que mantengan dudas sobre el mismo será la Casa de la Moneda la encargada de verificar su veracidad a través de los correspondientes procesos técnicos.

Décimo perdido, hurtado o robado

Es fundamental e imprescindible poner una denuncia ante la Policía Nacional, la Guardia Civil o ante el Juzgado de Guardia del lugar donde haya ocurrido el hecho.

Se debe relatar todas las circunstancias del hecho, aportar las posibles pruebas que se tengan (fotos del décimo o fotocopias) identificando claramente el documento: serie, fracción y sorteo. Además, hay que notificar por escrito el hecho a la Asesoría Jurídica de Loterías y Apuestas del Estado.

Si el premio es superior a 5.000 euros se podrá solicitar en el juzgado una orden judicial para que se paralice el pago del premio. Si nos la conceden, deberemos enviar una copia de la denuncia y de la orden judicial paralizando el pago a Loterías y Apuestas del Estado, lo que podemos hacer a través de una Administración de Loterías.

La pensión de viudedad

La pensión de viudedad

La pensión de viudedad tiene por objeto cubrir las necesidades económicas de la unidad familiar, en el caso que fallezca el cónyuge que aportaba principalmente las rentas de la familia.

Se trata de una pensión contributiva, por lo que el difunto ha debido de estar en situación de alta o asimilada al alta en la Seguridad Social durante un periodo mínimo.

Si el fallecimiento se debe a enfermedad común, se exige un mínimo de 500 días dentro de un periodo ininterrumpido de cinco años inmediatamente anteriores al fallecimiento o a la fecha que cesó la obligación de cotizar, en el caso que se encontrase en situación de alta o asimilada sin obligación de cotizar.

En caso de fallecimiento por accidente (sea o no de trabajo) o por enfermedad profesional, no se exige periodo previo de cotización.

Si en el momento del fallecimiento no se encontrase en alta o situación asimilada en la Seguridad Social, debe haber cotizado un mínimo de quince años.

Finalmente, también se tendrá derecho a la pensión de viudedad en el caso de que el fallecido fuese pensionistas de jubilación en su modalidad contributiva, pensionistas de incapacidad permanente, trabajador que hubiera cesado en su trabajo con derecho a pensión de jubilación en su modalidad contributiva y falleciese sin haberla solicitado, o fuese perceptor de los subsidios de incapacidad temporal, riesgo durante el embarazo, maternidad, paternidad o riesgo durante la lactancia natural, siempre que cumplan el período de cotización que esté establecido en la legislación vigente.

Beneficiarios

Los beneficiarios de la pensión de viudedad son aquellas personas que han tenido vínculo matrimonial o pareja de hecho del fallecido y no han vuelto contraer matrimonio. Estar o haber estado registrado como pareja de hecho o casado es un requisito indispensable, con independencia del tiempo que se haya convivido con una pareja no registrada.

Ahora bien, en el caso de separación, divorcio, nulidad matrimonial y parejas de hecho deben cumplirse requisitos adicionales. También deberán de acreditarse determinados requisitos en caso de que el fallecimiento se deba a una enfermedad común anterior al vínculo matrimonial.

La pensión de viudedad se extingue en caso de que se contraiga nuevo matrimonio o constituya nueva pareja de hecho, salvo que el beneficiario sea mayor de 61 años o siendo menor tenga una discapacidad reconocida del 65%. También se mantendrá si se acredita que la pensión de viudedad es la principal fuente de ingresos de la unidad familiar, esto es, junto con los ingresos de la nueva pareja.

Cuantía de la pensión de viudedad

Con carácter general la cuantía de la pensión será del 52% de la base reguladora del fallecido.

La cuantía podrá aumentar al 70% de la base reguladora cuando se den, conjuntamente, los siguientes tres requisitos:

  1. Existencia de cargas familiares
  2. La pensión de viudedad suponga la principal o única fuente de ingresos de la unidad familiar
  3. Los rendimientos anuales del pensionista no supere la cuantía establecida anualmente.

Así mismo, la cuantía podría aumentar al 60% de la base reguladora, para los beneficiarios de más de 65 años que cumplan estos requisitos:

  1. El pensionista no tenga derecho a otra pensión pública y no perciba ingresos de rendimientos del trabajo
  2. No reciba otros rendimientos que superen los límites para acceder a la pensión mínima de viudedad.

Finalmente, si la beneficiaria de la pensión de viudedad es una mujer con dos o más hijos, se aplicará un complemento por maternidad. El complemento asciende al 5% de la pensión en caso de dos hijos, 10% en caso de 3 y 15% en caso de cuatro o más hijos.

Compatibilidad con otras pensiones

La pensión de viudedad es compatible con cualquier renta del trabajo, con la pensión de jubilación o incapacidad permanente. Así mismo, también es compatible con las pensiones del Seguro Obligatorio de Vejez e Invalidez (SOVI), si bien la suma no podrá exceder del doble del importe de la pensión mínima de viudedad para beneficiarios con sesenta y cinco o más años.

En el caso que se contraiga un nuevo matrimonio o registro como pareja de hecho y se mantenga la pensión de viudedad, esta será incompatible con la nueva pensión de viudedad que pueda generarse por el fallecimiento del nuevo cónyuge o pareja de hecho.

Los pactos de socios

Los pactos de socios

Un pacto de socios o accionistas, o pacto parasocial, es un contrato privado suscrito entre los socios (persona física o jurídica) de una empresa con el objetivo de organizar el funcionamiento interno de una sociedad más allá de la regulación básica establecida en los estatutos de la misma.

El objetivo, en definitiva, es anticipar los posibles problemas que pueden surgir entre los diferentes intereses de cada uno de los socios, fijando así unas reglas de actuación que todos conocen de antemano.

Dicho contrato puede abarcar aspectos muy amplios de la sociedad, al objeto de establecer las relaciones entre los socios, sus obligaciones y sus derechos, así como la forma de organizar la actividad de la empresa, por ejemplo, asignando las funciones que debe realizar cada miembro de la misma, estableciéndose acuerdos en relación con el régimen económico de la empresa (reparto de dividendos), modo de adquisición y pérdida de la condición de socio, compromisos de no competencia, etc.

Desde IBERUM Abogados recomendamos firmar un Pacto de Socios desde el inicio, ya que permite regular aspectos claves de la sociedad y de la forma de actuar de la misma y de los propios socios, otorgando a éstos la necesaria seguridad jurídica.

No obstante, se pueden suscribir pactos de socios en un momento posterior, a fin –por ejemplo- de regular las nuevas relaciones que se den entre el equipo fundador y, en su caso, nuevos socios, lanzaderas de emprendimiento, mentores, o incluso fondos de inversión que puedan entrar a participar en la empresa, regulándose a través de los pactos parasociales los servicios, aportaciones dinerarias, obligaciones y dedicación respecto del proyecto, posibilidades de veto por parte de los nuevos inversores de determinadas decisiones de los órganos de control de la empresa, etc.

En definitiva, un pacto de socios puede abarcar múltiples aspectos de la vida de la sociedad, por lo que su contenido dependerá de las necesidades específicas de la empresa y la etapa en la que se encuentre, pero es un instrumento esencial que permite regular el funcionamiento interno de la empresa y evitar así futuros conflictos o resolver los existentes.

El pacto de socios es jurídicamente vinculante para quienes lo firmen, y no vinculará a la sociedad salvo que esta lo haya suscrito expresamente.

Trámites a realizar tras un fallecimiento

Trámites a realizar tras un fallecimiento

Tras el fallecimiento de una persona inevitablemente deben de realizarse una serie de trámites y gestiones. En ocasiones, el fallecido dispone de un seguro de decesos que se encarga de los trámites, pero en otras muchas ocasiones, no se dispone de dicho seguro por lo que son los familiares quienes se encargan de todos los trámites. Por ello, es importante conocer lo más importantes.

  1. Certificado de defunción

En primer lugar, es imprescindible obtener el certificado médico de defunción. Será expedido por un médico, y se presentará en el Registro Civil dentro de las 24 horas siguientes al fallecimiento, donde se indicará la fecha, hora y lugar del fallecimiento.

Por regla general, de esta gestión se encargará la compañía de seguros o la funeraria, en caso de contratar sus servicios.

Una vez inscrito el fallecimiento en el Registro Civil se expedirá la licencia para el enterramiento. Así mismo, es un certificado imprescindible para realizar otros trámites, como solicitar una pensión de viudedad u orfandad, por lo que es aconsejable solicitar más de una copia del certificado de defunción.

2. Certificados de Actos de Últimas Voluntades

A efectos hereditarios es imprescindible conocer si el fallecido ha otorgado o no testamento.

Se puede solicitar transcurridos quince días hábiles desde el fallecimiento. En el certificado se indicará si existe o no testamento, y si existen testamentos anteriores que han sido revocados.

Si ha otorgado testamento, se indicará el nombre del notario donde se otorgó, para que los herederos puedan solicitar copia del mismo. Tal y como indicamos en el siguiente post: “¿SE PUEDE IMPUGNAR EL ÚLTIMO TESTAMENTO PARA PREVALENCIA DEL TESTAMENTO ANTERIOR?“, en el caso que existan varios testamentos será válido el último de ellos.

En caso que no exista testamento, los herederos del fallecido deberán tramitar un expediente de declaración de herederos abintestato. Este trámite se realizará ante Notario, nombrándose los herederos del difunto en el Acta de declaración de Herederos, según lo estipulado en la ley aplicable y siguiendo un orden de parentesco. Habrá que presentar DNI del fallecido, certificado de defunción, certificado de últimas voluntades, y libro de familia.

A la firma de la escritura deberán comparecer los familiares con derecho a la herencia. Es importante recordar que en este momento no se produce ningún reparto de bienes sino que se designan quienes son legalmente los herederos que tienen derecho a la herencia del fallecido.

3. Certificado de contratos de seguros de cobertura por fallecido

Se deberá solicitar el certificado de contratos de seguros de cobertura por fallecimiento, a fin de conocer si la persona fallecida tenía contratado algún seguro de vida o accidentes. En caso de solicitarse presencialmente se puede solicitar en el mismo modelo que el certificado de actos de últimas voluntades.

4. Abono de impuestos

En el plazo de seis meses desde la fecha del fallecimiento se deben liquidar los siguientes impuestos:

  1. Impuesto de sucesiones. Deberá presentarse aunque el fallecido no tenga ningún bien o derecho que trasmitir.
  2. Impuesto sobre el incremento de los Bienes de Naturaleza Urbana (plusvalía municipal). Deberá de liquidarse en el caso de recibir bienes inmuebles.

El plazo de seis meses podrá prorrogarse hasta un total de doce meses, debiendo de indicarse en la solicitud el valor aproximado de los bienes y los motivos por el que se solicita la prórroga. Dicha solicitud deberá presentarse dentro de los cinco primeros meses del plazo de presentación. Así mismo, en caso de concederse (bien por resolución o por silencio administrativo positivo) se tendrán que abonar los intereses de demora correspondientes desde la finalización del primer plazo de seis meses.

5. Aceptación y adjudicación de herencia

Finalmente deberá aceptarse o renunciarse la herencia, si bien este trámite puede hacerse de forma conjunta o incluso previa al abono del impuesto de sucesiones.

Una vez obtenido el testamento o la declaración de herederos el siguiente paso es la partición de la herencia. Hasta entonces no se podrá sacar ningún dinero ni vender en escritura pública ningún inmueble registrado a nombre del fallecido.

La aceptación y adjudicación de herencia se podrá hacer judicialmente o ante notario en escritura pública.

La repudiación (renuncia) de la herencia debe hacerse de forma expresa y en escritura ante un notario en el procedimiento judicial en caso de haberse instado. Es muy importante conocer que la repudiación y aceptación de una herencia son irrevocables, por lo que una vez se otorgan no puede deshacerse.

Dicho trámite no está sujeto a plazo alguno, si bien desde IBERUM Abogados recomendamos que se realice cuanto antes, a fin de evitar futuros problemas, como puede ser por confusión de patrimonios, enquistamientos entre herederos o cualquier otro incidente.